Fue una vida sin igual, junto a alguien sin dobleces, que sabía que es amar. La pasión era su arte. Posesivo y egoista de la mujer que quería. Celoso hasta la médula. Romántico cual ninguno, Imposible de olvidar. A cada paso un recuerdo de ese hombre que ninguno hoy lo podría igualar. Sin odio, sin resquemor, incapaz de hacer un daño. Si encuentran alguien parecido, Como dice la gitana, no lo dejen escapar, mientras están junto a uno Llenan de felicidad, y si se van, como este, no se los puede olvidar
Como me van a decir que te tengo que olvidar. Como se puede pensar que eso pueda suceder. Si fue tan fácil sentir lo que te estaba pasando. Si me ponía nerviosa sólo al sentirte tan cerca. Sensaciones, ilusiones, algo blanco, inmaculado, inocente, adolescente, alma a alma, nada más. ¡¡Cómo lo voy a olvidar!!?
Voy a guardar para siempre todas las sensaciones jamás vividas así. Son recuerdos imborrables por como los he vivido, y no existe en este mundo quien pueda hacerme olvidar.
Conmigo irán para siempre. En cambio quiero olvidar todo lo malo que algunos acostumbran a sembrar anden por donde anden por su propia mezquindad. ¡¡Como me van a decir que te tengo que olvidar!!
Hoy recordaba ese martes cuando colmados de sueños esperamos nos dijeran que la vida florecía, que florecía el amor; que mi vientre era una gloria de esperanzas e ilusión.
Y así fue. Nos lo dijeron. Las risas, las lágrimas, tu, yo. No sabíamos qué hacer. Lo esperamos como a nadie, y un día.... Todo se iluminó. Y en él reconocí tus ojos, y la ilusión de los dos. Pocos añitos después, nuevamente nuestro amor floreció, y fue una niña quien nos colmó de alegría.
La felicidad, completa. Sólo quedó agradecer. Dios nos premió de por vida, con los hijos y el amor, que supimos proteger.
No vuelvas, te lo ruego, alientas mi ilusión. Poder hablar contigo para pedir perdón por lo que supe hoy. No eres el culpable, y no tuve razón. Hoy sé que fuiste víctima, igual o más que yo. En cada madrugada añoraré tu voz. Palabras no escuchadas poblarán mi dolor. No vuelvas, te lo ruego, alientas mi ilusión.
¡¡ Y siempre el mismo terco tratando de ganar!! Ya todo estaba dicho no había más que hablar. Por eso te lo dije, no vuelvas que ya está. Y supe que volviste. Parece que es dificil doblar tu voluntad, que haces lo que quieres, esté bien o esté mal. No vuelvas, no hace falta, ya todo te lo dije y no hay más que hablar.
¡Qué bonita es Buenos Aires al llegar la primavera! Toda vestida de verde, llenas de sol sus veredas. Gorriones y picaflores pueblan jardines y plantas, a la salida del sol son los zorzales que cantan, despertando el nuevo día que agradecemos a Dios.
¡Qué bonita es Buenos Aires al llegar la primavera! Y renace la esperanza en cada flor que se abre; lo mismo que nuestra vida que aunque quizás esté mal, sabemos que siempre hay algo que nos va a reivindicar.