Nasin cand'as prantas nascen, no mes d'as froles nasin N-unha alborada mainiña n-unha alborada d'abril. Por eso me chaman Rosa, mais a do triste sorrir, con espiñas para todos. Sin ningunha para tí. Desque te quixen, ingrato, todo acabou para min; que eras ti para min todo, Miña groria e meu vivir. ¿De qué, pois, te queixas, di? Cando sabes que morrera por te contemprar felis? Duro cravo m'encravaches C'o ese teu maldesir, C'o ese teu pedir tolo Que non sei qué quer de min, pois dínche canto dar puden, Avariciosa de tí.
O meu corazón che mando C'unha chave para o abrir; Nin eu teño mais que darche, Nin ti máis que me pedir.
Difícil que vuelva a haber quien te pueda reemplazar. Quién ha tenido la dicha, como yo, de tenerte a mi lado. Jamás olvidaré quien eras, y añoraré tu presencia, porque en mi alma has dejado, tu amor a fuego gravado para toda la existencia.
Tu piel tostada, tus ojos negros, tu mirada insinuadora, Donde los voy a encontrar? Tu abrazo dulce, esperado, tu fortaleza de hombre, ese beso apasionado anunciando conjunción, nadie lo puede igualar. No existe, no lo busquen, no lo podrán encontrar.
No temas, por Dios!!, no temas. Yo jamás haría nada que fuera a perjudicarte. Mírame de frente, y dime ¿alguna vez comprobaste que tenía la costumbre de atacar a los demás?
Largos meses coincidimos en aquel mismo lugar, aprendí a conocerte. Y lejos de la amargura de los primeros momentos, sé que no eres culpable, sino una víctima más. No te asustes, no es amnesia una chanza ... nada más.
Mira alrededor y verás a los culpables de todo, fíjate, ni siquiera la verguenza se les dibuja en el rostro.
No temas, no es la venganza lo que me caracteriza, al contrario, me dan lástima quienes proceden así. Vacía tienen el alma y a la corta o a la larga se tendrán que arrepentir..
El pasado es eso, pasado. Ya no hay por qué recordar. Si nos dañaron, y bueno Dios se los hará pagar. O quizá sea la conciencia Si es que tienen, quien se los recordará.
Quizá vivan temerosos viendo un montón de fantasmas. Pero les doy un consejo: Piensen cada uno qué hizo y ahí tendrán la respuesta, con limpieza de conciencia nada habrá que temer. La vida sigue y es corta, no conviene derrocharla haciendo daño gratuito. Y el que lo hace, no tema, solo una cosa hay que hacer: es hacerse responsable como la gente de bien, que nadie pueda decir que se trata de cobardes.
La vida es una belleza, y la gente, en general, trata de ser feliz el mayor tiempo que sea, porque al no poder comprarla nadie sabe en qué momento te obligarán a partir. Prefiero que me recuerden, quiza, por haber sufrido, y no, por lo que hice sufrir.
No creas, no te ignoraba, era sólo que observaba cada cosa que tú hacias, por eso yo descubría antes que nadie, las cosas que querías ocultar.
Y aprendí a conocerte. Era un niño caprichoso el que yo veía alli. Si haces algo y me disgusta, "ya te castigaré" Si hablas con otro, y no quiero "ya te lo demostraré" y aunque es un poco molesto, y te llega a enloquecer... ¿A quien no le gusta eso, si es verdadera mujer?
Me gustaba provocar esos celos egoistas. Alimentaba mi orgullo y me reía de tí Porque después de lo celos sabía qué iba a venir...
Nadie como yo tiene motivo para quejarse de todos los sinsabores que nos entrega la vida. Pero hoy todo ha cambiado porque llegastes a mi, cargado con ilusiones, obligándome a entender que todo en la vida cambia, ¡ No hay que dejarse vencer! Siempre aparece la mano de amigos de verdad que vuelven a rescatarnos, que iluminan de esperanza todo el camino futuro. Nos ayudan a olvidar, y recomenzar el camino que dejamos una vez. Con nueva paz, nuevos bríos nuevas ganas de vivir, nuevas ganas de querer.
¡¡Quién iba a decirlo, no? que quien estaba tan cerca, yo no lo hubiera pensado, fuera el predestinado a devolverme la fe.
Y hoy somos dos a luchar con su ayuda es más fácil. Volveremos a empezar.
¡Qué bonita es Buenos Aires al llegar la primavera! Toda vestida de verde, llenas de sol sus veredas. Gorriones y picaflores pueblan jardines y plantas, a la salida del sol son los zorzales que cantan, despertando el nuevo día que agradecemos a Dios.
¡Qué bonita es Buenos Aires al llegar la primavera! Y renace la esperanza en cada flor que se abre; lo mismo que nuestra vida que aunque quizás esté mal, sabemos que siempre hay algo que nos va a reivindicar.