¡Qué bonita es Buenos Aires al llegar la primavera! Toda vestida de verde, llenas de sol sus veredas. Gorriones y picaflores pueblan jardines y plantas, a la salida del sol son los zorzales que cantan, despertando el nuevo día que agradecemos a Dios.
¡Qué bonita es Buenos Aires al llegar la primavera! Y renace la esperanza en cada flor que se abre; lo mismo que nuestra vida que aunque quizás esté mal, sabemos que siempre hay algo que nos va a reivindicar.